Se pone uno fino |
Lo divertido del huǒ guō es que se le van añadiendo ingredientes que el cliente elige entre una enorme variedad. Pueden ser setas de diferentes tipos, carne, huevos, o empanadillitas, lo que se te ocurra. Nosotros pedimos un montón de cosas: setas enokitake, setas de madera, tiras de ternera, pak choi, empanadillitas de fécula de patata, piel de tofu (doufǔ pí), huevos de codorniz, coliflor, pasta de arroz, y churros chinos. No sobró nada.
El caso es que vas metiendo los ingredientes, y según se van haciendo, con cuidado de que no se pasen, los vas pescando con los palillos o con unos cucharones, y untando en una salsa de cacahuete. El caldo cada vez va cogiendo más sabor a medida que le vas metiendo ingredientes, y te lo puedes tomar al lado como sopita, si quieres.
En resumen, es una comida muy divertida para grupos medianos, porque cuantos más ingredientes metas, más vidilla le das, y la experiencia comunal es comparable a la de jugar al Trivial o al Tragabolas.
Restaurante Ni Hao (c/ Silva, 20)
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doufǔ pí |
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pak choi |
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enokitake |
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setas de madera |
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churros chinos |
Muy bien elegido el tema, estoy deseando probar el caldero éste. Jan: gran idea la de crear este blog, gracias por compartir con nosotros tu vasta sabiduría culinaria. Muchas suerte!
ResponderEliminarGracias Isa! Ya verás qué rico el huo guo... además sale barato!
ResponderEliminarexcelente de verdad!
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